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Además del agua caliente, las placas solares termodinámicas pueden tener otros usos, como por ejemplo para calefacción, preferiblemente en suelos radiantes, radiadores de aluminio y convectores.
En los últimos años, gracias a la sensibilización de la sociedad en general por el medio ambiente y la conciencia global sobre este tema, la demanda de utilización de energías renovables ha crecido en gran medida. Al mismo tiempo, la evolución e investigación abierta en este campo ha dado como resultado instalaciones mucho más sencillas y asequibles para el usuario, ya sean empresas o particulares. Además, aunque su instalación inicialmente pueda parecer de elevado precio, es una inversión que se amortiza rápidamente gracias al ahorro que proporcionan en combustibles contaminantes. Las placas solares son el método mas efectivo de la historia para generar agua caliente sanitaria, calefacción domestica o para edificios públicos, incluso climatizar piscinas.

Estas instalaciones funcionan siguiendo los principios de la termodinámica, es decir, se intercambia el calor existente en el medio ambiente con unos fluidos internos fríos para producir todo el calor que cualquier establecimiento necesita. Las placas suelen estar garantizadas por largo tiempo (de dos a cinco años), siempre y cuando las temperaturas no bajen de cinco grados bajo cero, puesto que a menor temperatura su funcionamiento no siempre será optimo. Por otro lado, las placas solares son de fácil instalación y mantenimiento, pues no requieren de ningún otro tipo de soporte, ya sea calentador o caldera, además del ahorro que supone no tener que comprar nunca más otros combustibles como gas o gasolina. Lo mejor es que funcionan durante todo el año, ya llueva, haga sol o este nublado.
Las placas termodinámicas están hechas de aluminio anodizado que contiene un fluido frío que se mantiene a una temperatura que oscila entre los -5 grados y los 15 grados. La energía se capta a través del sol, pero incluso en días en los q este no esta brillando, y las placas pueden colocarse en cualquier lugar, ya sea el tejado, las paredes o el suelo. Su potencia es tal que generan ocho veces la energía que producen; de hecho, aunque hayan varios días en los que el tiempo sea malo y llueva, haya tormenta o haga viento, el usuario seguirá disfrutando de agua caliente a mas de cincuenta grados. Ni siquiera se necesita una instalación de fontanería especial, simplemente hay que conectar el termo a la red del agua caliente, o sustituir el antiguo sistema por uno nuevo en caso de que quiera renovarse.
Además del agua caliente, las placas solares termodinámicas pueden tener otros usos, como por ejemplo para calefacción, preferiblemente en suelos radiantes, radiadores de aluminio y convectores. La utilización de dos o más placas queda a gusto del consumidor; el resultado no es que calienten más, sino que el tiempo de calentamiento a más de cincuenta grados se hará en menos tiempo (se reducirá a la mitad, de hecho). Tampoco hay que preocuparse por el impacto estético en la instalación de estos aparatos, ya que no ocupan mucho espacio, pues tienen una altura aproximada de 1.80 cm. y un diámetro de 55 cm. Eso si, las placas siempre deben ir orientadas hacia el sur, y con una inclinación de entre cuarenta y cinco y noventa grados. El mantenimiento es de bajo coste, ya que solo es necesaria una revisión al año para ver si hay algún tipo de fisura, aunque como ya se ha dicho antes el tiempo de garantía es muy amplio y los técnicos cubren cualquier tipo de problema o fallo que la instalación pueda conllevar.
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