Quemadores para chimeneas de bioetanol
Los quemadores de bioetanol se utilizan para colocar en el interior de una chimenea. Estos quemadores ofrecen muchas ventajas ya que son cien por cien ecológicos, no producen olor, humo, cenizas ni hollín y ofrecen la calidez y la imagen de un fuego encendido en el hogar.
¿Qué es el bioetanol?
El bioetanol, también llamado bioalcohol se obtiene de productos agrícolas y naturales como la patata, el maíz, la caña de azúcar, la cebada o la alcachofa. El producto resultante es un alcohol puro destilado y refinado. Este tipo de alcohol no produce humo ni olor cuando se quema, solo origina vapor de agua y CO2 en cantidades ínfimas (el equivalente a tres velas encendidas).
Este tipo de quemadores son considerados energías renovables, limpias y ecológicas. No conllevan riesgo alguno para la salud, únicamente hay que tener la precaución de ventilar la estancia donde estén colocados de forma regular. El punto de inflamación del bioetanol alcanza los 425 grados mientras que el de la gasolina está en 240 grados.
Funcionamiento del quemador de bioetanol
A la hora de acoplar un quemador de bioetanol a la chimenea hay que tener en cuenta que es necesario cerrar el conducto ya que por él se puede perder hasta dos tercios de la energía calorífica que desprende el quemador. Se puede hacer con una plancha metálica que se adapte bien al conducto.
A la hora de la instalación de un quemador de bioetanol hay que respetar siempre las distancias de seguridad que aconseja el fabricante. Los quemadores no se pueden colocar directamente sobre el suelo, ni los que son murales ni los que tienen forma de pedestal. Todos necesitan una superficie segura y específica para ser colocados.
En los quemadores de bioetanol no se pueden utilizar otra clase de combustibles debido al peligro de deflagración y de producción de gases tóxicos. El bioetanol hay que guardarlo en sitio seco y fresco, alejado de los rayos del sol y evidentemente del alcance de los niños.
Cuando el bioetanol se ha quemado, hay que esperar a que este se enfríe para volver a reponer el alcohol. En el caso que haya sobrado bioetanol de una vez anterior, hay que abrir el quemador y dejar que se diluyan los gases que se hayan podido acumular.
Los modelos más seguros para el hogar cuando hay niños son los de pared, ya que se pueden colocar lejos de su alcance; los cerrados emiten el calor a través de unas rejillas y los que están tapados por unos cristales por su parte delantera.
Para calentar una habitación de unos 30 metros cuadrados se necesita un quemador de tres kilowatios. Los quemadores de bioetanol consumen aproximadamente medio litro cada hora.
Desirée R.A.
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